¿CAMBIAR EL MUNDO O CAMBIAR LA VIDA?
Uno de los intelectuales más lúcidos del siglo XX, André Breton, el creador del Surrealismo, un día se pasó, con armas y bagajes, al Partido Comunista, hasta que se dio cuenta de lo que era la política dictatorial de Stalín, y, con idéntico escándalo que el que había provocado politizando el que sin duda era el movimiento vanguardista más popular e influyente en el mundo entero, se replegó a sus cuarteles de invierno, alegando, a quienes vinieron a pedirle cuentas, que lo que pretendían los comunistas era cambiar el mundo, en tanto que a lo que él aspiraba, siguiendo a su maestro Rimbaud, era a cambiar la vida. Un dilema hermoso, sin duda, al que pocos, muy pocos, intentan dar respuesta. Y es que, en tanto que el mundo cambia a diario, la vida, la verdadera vida, siguiendo a Rimbaud, está ausente, sigue ausente. El mundo, sus estructuras, ...