LOS EXCLUIDOS
En medio del chalaneo en que se han convertido los pactos postelectorales, surge de nuevo el dato, frío como todos los guarismos, de la exclusión social en España: 8,5 millones de excluidos o en la antesala de la exclusión. Una auténtica barbaridad. Estamos, con ligeros matices, donde estábamos cuando empezó la catástrofe de la crisis. Y si los de abajo están donde siempre, y el número de ricos se ha disparado, ello quiere decir sin duda que las distancias se han hecho más grandes, que el décalage en vez de reducirse, se amplía, para desdicha de los que van pasando de la indignación a la más absoluta desesperanza. No cabe duda de que las sociedades liberales, que, para colmo, en especial las europeas y norteamericanas, se denominan cristianas, dejan tras de sí un reguero de excluidos y fracasados, por muy diversas causas, condenados a la mera supervivencia. Es el precio que hay que p...