LA HORA DE LA VERDAD
Existe en España una minoría de personas que, ya sea por tradición familiar, ya sea por haber acumulado una suculenta fortuna en las últimas décadas, no siempre de manera lícita, no terminan de poner los pies en el suelo, viven en su peculiar paraíso, creyéndose superiores a cuantos les rodean, e importándoles un pimiento el sufrimiento que impera a su alrededor. Lo importante para ellos es la jerarquía, el renombre, la capacidad de acumular más y más, como si se lo pudieran llevar a la otra vida. Gentes acostumbradas a mirar hacia delante, jamás hacia atrás, y que jamás han leído la décima calderoniana del “sabio”. La cosa viene de lejos, como se puede ver en la magnífica serie televisiva “Isabel, la Católica”, que tenía que servir de modelo en los colegios e institutos, junto con los “Episodios Nacionales” de Galdós. Una cuantas familias de privilegiados, casi siempre...