SUBIDA DEL IVA Y PUNTILLA AL CONSUMO
Hasta morirse, sí, escúchenme bien, hasta morirse saldrá, a partir del 1 de septiembre, por encima de las posibilidades de la gran mayoría de población. Un ataúd – el único artículo que los demás eligen para ti por razones obvias–, de elemento de consumo, por obra y gracia de nuestro Gobierno, está a punto de convertirse en objeto de lujo. Se aconseja a los usuarios, pues, que se apresuren a morir: tienen cuarenta día y cuarenta noches. De todos modos, siempre nos quedará el recurso de no morir o de hacer que nos entierren como a los hindúes: al descubierto, o incluso en una humilde caja de pino. De seguir las cosas así –que van a seguir, no lo duden–, pronto, muy pronto, más que pronto, la ciudadanía va a empezar a echar de menos los tiempos de Franco, o, al menos, los tiempos de la modesta peseta, por no hablar de los tiempos en que, para comprar algo, no tenías que soportar este impuesto brutal d...