NOSTALGIA LUNAR
Cincuenta años desde que se rompió el hechizo. Fue una noche calurosa, menos que estas de ahora, y sin aire acondicionado. Toda la familia en torno a la mesa camilla. Esperando. Los abuelos con cara de perplejidad y un poco de desconfianza. Y eso que lo habían visto casi todo. En el fondo de nuestra retina, la imagen de Colón pisando la isla de San Salvador, tal y como la vimos una y mil veces en la película de Juan de Orduña. Colón no tenía ni idea del alcance de su gesta. Éstos, Neil Armstrong, Edwin Aldrin y el pobre Michael Collins, condenado, como Moisés, a ver la Tierra Prometida, pero sin poner el pie en ella, sí tenían constancia de la magnitud de la proeza que estaban haciendo. Se disponían a desvelar el gran misterio. Es posible que hasta tuviera el bueno de Armstrong preparada la frase destinada a inmortalizar su alunizaje: “Un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la Humanidad”. Fu...