MERCADEO PRESUPUESTARIO
La política tiene aspectos despreciables y mucho más aún cuando se arrastran males ancestrales, como los que cometieron los padres de la Constitución de 1978 otorgando a los nacionalistas privilegios que, añadidos a los viejos fueros del País Vasco, no han hecho más que incrementar con el paso de los años las diferencias regionales en vez de reducirlas. Y todo con el beneplácito de los sumisos, de los que siempre callan y siempre otorgan. El escándalo de lo acaecido con la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado de 2017 –y posiblemente también para 2018–, no hace más que reforzar esta teoría. ¿Qué habrían dicho los populares de haber sido los socialistas los encargados de someterse a una negociación con visos de...