¿ADÓNDE FUE EL ESPÍRITU DE LA TRANSICIÓN?
El verano declina, pero ni llega la lluvia ni los mínimos acuerdos para conformar un gobierno estable que impida unas terceras elecciones con las que sin duda nos convertiríamos un poco en el hazmerreír de Europa, un poco más, claro. Allí donde debió constituirse una mesa negociadora entre los partidos constitucionalistas, a finales de junio, para hacer una España nueva, todo se quedó, una vez más, en desplantes, tiranteces, prepotencias y descalificaciones. Y así seguimos, mientras el pueblo, los votantes, se preguntan ya sin tapujos ¿qué hemos ...