HAZAÑAS BÉLICAS
Como buen nacionalista, Donald Trump añora los viejos tiempos de las hazañas bélicas, las gestas norteamericanas de la Primera y la Segunda Guerras Mundiales, que tan buen rédito supuso a la nación norteamericana y con las que asentó su poder en el mundo, con una Europa devastada y unos Estados Unidos productores de material bélico a escala planetaria. Donald Trump, en efecto, como buen nacionalista, y sin duda influido hasta las cachas por la épica mentirosa de los westerns de John Ford, echa de menos aquella época feliz en que los Estados Unidos ganaban todas las guerras que les salían al paso y arrasaban a todos los que se les ponían por delante (en especial a los indios a quienes terminaron prácticamente borraron del mapa). Donald Trump, como vemos, es como un niño muy ...