DE NUEVO TAMBORES DE GUERRA
Justo el día en que los Estados Unidos celebraban el cincuentenario del “sueño” de Martin Luther King, su presidente Obama, Premio Nobel de la Paz –recordémoslo– se preparaba, junto con su incondicional David Cameron, y con el apoyo de Francia y Turquía, para “castigar” al Gobierno sirio de Bashar Asad, y todo ello sin el preceptivo mandato de la ONU, donde Rusia y China, pendientes de sus intereses en la zona, dicen con la boca pequeña que no. Que la barbarie perpetrada por Siria con armas químicas es absolutamente intolerable y prueba, como dejó dicho Camus, que hay razones que deslegitiman a un Gobierno, del color que sea, haciendo necesaria la intervención exterior, no es óbice para que se actúe de manera que sea peor el remedio que la enfermedad. Porque, una vez más, hay ...