SALIR ADELANTE A COSTA DE LO QUE SEA
Hay nervios en el Gobierno; se palpa en el ambiente, y no es para menos. Los del martes pasado –otro martes negro– fue un nuevo aviso serio de que todo parece haberse conjurado para hacer de España el nuevo muñeco del pin pan pun que hay que derribar como sea. Con el fantasma de la intervención ciñéndose sobre nuestras cabezas, la Bolsa hundiéndose, la prima de riesgo por encima de los 400 puntos básicos, y Sarkozy y Monti dándonos caña desde Francia e Italia, cada uno por diferentes motivos, el pánico invadió el escenario, hasta el punto de que Rajoy optó por salir del Senado por la puerta del garaje eludiendo, como alma que lleva el diablo, la presencia de los periodistas. Es evidente que no llevaba los papeles preparados y aquí, en este Gobierno, nadie se atreve a decir esta boca es mía sin llevar previamente por escrito el mensaje para evitar meter la pata y agravar aún más la situaci...