SENTIR DOLOR
Los bárbaros llegaron un día a la Tierra desde el Infierno y aquí se instalaron entre nosotros, y aquí siguen, prestos a actuar en cuanto encuentran la menor coyuntura, siempre, paradójicamente, en nombre de un dios lejano, que muy bien pudiera ser Luzbel, que no se resigna. No hay semana en que los bárbaros no asesten su zarpazo mortal en alguna parte del mundo provocando dolor a mansalva en nombre de su peculiar sentido de la justicia, sin reparar en medios. Lo que les importa es la cantidad y el ruido que puedan provocar. El último, hasta hoy y toquemos madera, es la matanza talibán provocada por un grupo de fanáticos el pasado martes 16 de diciembre en una escuela gestionada por el Ejército en la ciudad de Peshawar, en el noroeste de Pakistán. El saldo, espeluznante, ...