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IGUAL PERO PEOR

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            Hasta los que ansiábamos salir del eterno bipartidismo (Cánovas-Sagasta / Sagasta-Cánovas), ese sempiterno cara y cruz de la medalla, andamos ya hastiados del triste espectáculo que vienen dando en España, desde hace tres años, los cuatro grandes partidos encerrados en su burbuja e incapaces de entenderse más allá de lo que implica el simple hecho asignarse unos pingues emolumentos.              De lo que ocurrió el jueves, día de Santiago, Patrón de España, todos, absolutamente todos, por acción o por omisión, fueron culpables. Unos más que otros, ciertamente, pero todos. Un juego de trileros en el que todos esperaban sacar tajada. Un desastre, vamos. Han primado, como se ha puesto en evidencia, los intereses bastardos de los partidos por encima del interés supremo del Estado, entidad a la que todos dicen servir, aun cuando cada vez importe men...

ARSÉNICO POR COMPASIÓN

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            Le dice Daisy a Bérenger al final de  Rinoceronte de Ionesco: “En menos de una semana hemos vivido todas las fases de un enamoramiento: desde la primera cristalización, hasta la extinción de la pasión, pasando por los momentos de exaltación y de duda”. Y  algo parecido ha ocurrido a ese movimiento convulsivo y lleno de esperanzas que fue “Podemos” en sus inicios. Un movimiento que sacudió hasta las raíces a un PSOE anquilosado, timorato e incapaz de ilusionar; un PSOE aburguesado, con un aparato más pendiente de perpetuarse que de renovarse.             Lo que significó Podemos en aquella España que agonizaba bajo la angustia de una crisis inacabable, lo vivimos, jóvenes y adultos progresistas, con una ilusión inusitada: “Por fin, dijimos, algo se mueve en la tierra baldía en que se había convertido la política en España”. El “sí ...

INICIO DE LEGISLATURA: SHOW ASEGURADO

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                    ¡Qué pronto se ha dejado contagiar Pablo Iglesias de esa dialéctica burguesa contra la que tantas veces arremetió cuando era joven! El día del show, es decir, el pasado martes, no sé a cuento de qué ni de quién, declaraba, así, sin dolerle prendas, que “todas las personas que se sientan en la Cámara están ahí porque “la ciudadanía” ha querido que les representen”. ¿La ciudadanía, Pablo? ¡Vamos, hombre! La ciudadanía es la que, como borreguillos, se acerca a la urna con el voto en la mano, lo deposita y si te he visto no me acuerdo. La gente vota PSOE, PP, Ciudadanos, Podemos, Vox, etc., pero sois vosotros, los partidos, quienes decidís, la mayoría de las veces a dedo, quién o quiénes figuran en las listas, especialmente en los primeros puestos, los que van a tocar pelo. Lo demás es puro relleno.              ¿Para cuándo,...