LO RANCIO
Han vuelto los de las capuchas, la boina, las pistolas y el amonal. Han vuelto para anunciar al mundo “el fin de su ciclo” y el inicio de su propio “procés”, a imagen y semejanza del catalán, siempre que, claro está, el PNV se preste al juego, cosa bastante dudosa, lo que no se puede decir de los “comunes”, porque en ellos todo es factible, aunque no previsible. Desde que llegó Carod Rovira a Euskadi haciendo ver a la bestia batasuna que con diplomacia a la catalana se obtenían más y mejores cosas que con la dinamita y las parabelum, todo cambió. Hubo unos cuantos bárbaros que siguieron soñando con la sangre, pero el veneno había quedado ya infiltrado en vena. Había que modernizarse, lo demás vendría por añadidura. Estaba claro que los viejos métodos sólo llevaban a la melancolía y al fracaso, como tan bien se ve en esa novela total que es “Patria”....