MESA Y CONSULTA
Torra y compañía están consiguiendo, para su plena satisfacción, justo lo contrario de lo que cabía esperar: que España se divida aún más de lo que estaba. El caos, en vísperas de la anhelada, para quienes la anhelen, investidura de Sánchez, está servido, y quien más quien menos con el alma en vilo. Está claro que los independentistas catalanes no son tan torpes como Rajoy creía; antes bien, al contrario, conocen al adversario, lo han estudiado a la perfección, saben con exactitud cuáles son sus puntos flacos, y están muy bien asesorados, dentro y fuera de las fronteras de España. Nos creíamos perfectamente blindados con la Constitución, pero ellos sin duda llevan años preparando sus objetivos, que no son otros que la secesión. Su táctica, la del viejo Lluis Llac en “La estaca”: uno estira por un lado; otro por otro, y, al final, seguro que...