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Mostrando entradas de agosto, 2013

OTRO QUE NOS SALE “RANA”

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            La actitud puesta de manifiesto por el jefe de la patronal CEOE Juan Rosell, siguiendo, e incluso ahondando, las sugerencias expuestas hace unas semanas por Christine Lagarde y Olli Rehn, no hace presagiar nada bueno de cara al otoño ya próximo.             La táctica de la patronal está clara: apretar y apretar las tuercas de los que todavía mantienen un puesto de trabajo, con argumentos sibilinos e hipócritas que hace unos cuantos años no se habría atrevido a poner sobre la mesa por miedo a verse fulminada; y que ahora, sin embargo, aprovechando el hundimiento moral de la clase obrera y la afasia sindical, expone con todo cinismo, incluso sabiendo como sabe que a nadie da el “pego”. Hasta el más lelo tiene conciencia de que Rosell, junto con la gran mayoría a la que representa, lo que más le preocupa no es precisamente reanimar la economía y sacar al país de la zozobra, sino aprovechar la situación lastimosa que estamos viviendo para, con el permiso y la connivenci

DE NUEVO LA ESPINA GILBRALTAREÑA

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La expansión de Gibraltar a lo largo de la Historia                         No sé a ciencia cierta si el nuevo conflicto del Peñón viene o no como anillo al dedo para desviar la atención de la ciudadanía española de los apuros del Gobierno con el affaire Bárcenas, pero de lo que no hay duda es de que este nuevo contencioso gibraltareño “tiene miga” y pone de manifiesto, una vez más, quién es el enemigo por antonomasia de España, pese a figurar como aliado con él en la OTAN.             Hay algo que debe quedar claro y es que Fabián Picardo, con sus turbios manejos, ha sabido aprovechar la delicada situación española para intentar sacar tajada poniendo en práctica todos los chantajes a su alcance –los ocho mil trabajadores de La Línea que trabajan en la Roca, el turismo británico, etc.–, aunque, para su desdicha, por una vez, y a lo que parece, ha dado en hueso.             García-Margallo, que le tenía ganas, ha dicho basta a la provocación que supone arrojar a la bahía de

MÁS VENENO DE EUROPA

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            No sé gran cosa de economía, salvo la que nos están obligando a aprender a hachazos desde Bruselas, pero me precio de gozar de ese don que es el sentido común, que es probablemente el mejor termómetro para ir tirando por la vida. Pero está claro que unos cuantos descerebrados se han propuesto sacar de quicio incluso a los que nos jactamos de mantener el equilibrio. No cabe duda que con tipos como Christine Lagarde, presidenta del Fondo Monetario Internacional, u Olli Rehn, vicepresidente de la Comisión Europea, sólo cabe, que habría dicho José Luis Sanpedro, la indignación, y más aún cuando observamos que ni siquiera respetan algo tan sacrosanto como es el mes de agosto.             No sé si de mutuo acuerdo, o movidos por idénticos patrones, ambos anuncian medidas que son auténticos torpedos sobre la línea de flotación de la clase trabajadora española, como antes lo hicieron, en su condición de “Troika”, contra Grecia y Portugal, con los catastróficos resultados que

TREINTA AÑOS SIN BUÑUEL

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            Aprovechando el ocio estival releo ese hermosísimo libro de Luis Buñuel que es Mi último suspiro , medio autobiografía, medio libro de memorias, en cualquier caso una obra para disfrutar, para aprender, para conocer a fondo a este genio aragonés, maestro del surrealismo y gloria de España.             Y, aunque en ese mismo libro abomina de cualquier tipo de ceremonia conmemorativa, rechaza las estatuas y hace un canto al olvido –yo solamente veo dignidad en la nada–, no podemos menos de, con este aniversario, exaltar su figura como ejemplo para las nuevas generaciones.             Que allá por los años veinte coincidieran en la mítica Residencia de Estudiantes cuatro genios de la talla de Lorca, Dalí, Buñuel y Alberti, muestra bien a las claras el grado de excelsitud que había alcanzado la cultura española en aquella nueva edad de oro, que todo hacía presagiar que podría haber llegado a asimilarse a la Florencia de los Médicis, de no ser por el golpe de Estado